Instalar Rundeck en Proxmox es una forma muy práctica de empezar a automatizar tareas en un homelab sin complicarte con varias redes, máquinas de salto o despliegues más grandes de la cuenta. En este montaje lo dejo todo en una sola red, con un contenedor LXC Ubuntu y una IP fija dentro de la LAN.
La idea es sencilla: tener una base limpia y funcional sobre la que luego poder seguir construyendo. Primero dejamos Rundeck instalado y accesible por web, y después ya habrá tiempo de conectarlo con Proxmox, montar proyectos y empezar a lanzar despliegues.
Llevaba tiempo queriendo dejar montado un entorno sencillo con Rundeck sobre Proxmox para empezar a automatizar despliegues sin meter todavía demasiada complejidad. Nada de varias redes, nada de máquina de salto, nada de separar gestión y servicio. Solo una LAN normal, un contenedor LXC y una IP fija en la red de casa o del lab.
Para este primer montaje he preferido ir a algo muy simple y fácil de reproducir. La idea es dejar Rundeck instalado dentro de un LXC Ubuntu en Proxmox, con una sola interfaz de red, una sola IP y acceso directo por web. Más adelante ya complicaremos el diseño si hace falta, pero para empezar, cuanto más limpio quede, mejor.
Además, este enfoque encaja bastante bien con cómo está planteado Proxmox. La propia documentación oficial recuerda que Proxmox VE usa LXC como tecnología de contenedores y que el toolkit pct simplifica su gestión, así que para este tipo de servicio ligero tiene bastante sentido tirar por aquí en vez de arrancar directamente con una VM completa.
